✨ Cristo en la Ciudad
Cuando la vida y la fiesta se cruzan
La ciudad anoche celebró.
Brindis. Risas. Abrazos.
Promesas nuevas escritas al filo de la medianoche.
Y, al mismo tiempo,
en otros cuartos sin música,
alguien se aferraba a la vida.
Un cuerpo resistía.
Una familia oraba en voz baja.
La ciudad no se detuvo.
Nunca se detiene.
Cristo tampoco eligió detener la historia
para nacer.
Llegó mientras otros dormían,
mientras algunos festejaban,
mientras otros sobrevivían.
No vino a apagar la alegría,
pero tampoco ignoró el dolor.
Se colocó justo en medio.
Cristo camina hoy entre mesas llenas
y camas de hospital.
Entre fuegos artificiales
y manos que aprietan un rosario.
Tal vez el inicio de año no nos pide elegir
entre celebrar o acompañar,
sino aprender a sostener ambas cosas
con un corazón más ancho.
Porque la vida no avanza en fila ordenada.
Avanza así:
unos celebran,
otros resisten,
y Dios camina con todos.