✝️ Cristo en la Ciudad
Frassati y Acutis: la vida no se malgasta cuando se
entrega
📍 Plaza de San Pedro
llena. Más de 80 mil peregrinos con cantos, banderas y lágrimas. El 7 de
septiembre, el Papa León XIV presidió la canonización de dos jóvenes que
supieron hacer de su vida una obra maestra: Carlo Acutis y Pier
Giorgio Frassati.
En medio de la solemnidad, el Santo Padre fue directo: “Los
santos Pier Giorgio Frassati y Carlo Acutis son una invitación para no
malgastar la vida, sino orientarla hacia lo alto”.
Dos jóvenes, dos tiempos, una misma pasión
Frassati, hijo de Turín, estudiante, montañista y amigo de
los pobres.
Acutis, adolescente de nuestros días, amante de la computadora, del futbol y de
la Eucaristía.
Ambos entendieron que la santidad no es cosa de claustros
lejanos, sino de decisiones cotidianas: dar el sí a Dios, amar con gestos
concretos, sostener la fe con alegría.
Una llamada también para la ciudad
En nuestras calles llenas de prisa, pantallas y ruido, el
testimonio de estos dos santos recuerda que la vida no se mide por lo que
acumulamos, sino por lo que entregamos.
No se trata de ser perfectos, sino de vivir orientados hacia lo alto:
con generosidad en la amistad, en la solidaridad, en el estudio, en el trabajo.
Carlo lo resumía con sencillez: “La tristeza es mirarse a
uno mismo; la felicidad es mirar a Dios”. Y Frassati con decisión: “Si
tienes a Dios como centro de tus acciones, llegarás hasta el final”.
Hoy, en la ciudad
Entre semáforos, estaciones de metro, oficinas y mercados,
también se puede vivir así. Cada sonrisa compartida, cada mano extendida, cada
momento ofrecido es un “sí” que convierte la rutina en camino de santidad.
Ellos ya lo demostraron: no hay que esperar años ni
circunstancias extraordinarias. Solo hace falta orientar la vida hacia lo
alto y confiar en que Dios hace del ordinario, algo extraordinario.