🛒 “Y siguió caminando…”
Cristo en el mercado: Cristo no regatea la dignidad
Entre puestos de frutas, voces que se cruzan, y aromas que
mezclan pasado y presente, Cristo camina sin prisa.
No busca ofertas. Busca historias.
Saluda al joven que acomoda jitomates desde las cinco.
Bendice con la mirada a la señora que ofrece nopales y esperanza.
Compra pan sin preguntar el precio, porque sabe que lo que se vende ahí no
es sólo producto… es esfuerzo, es vida.
No regatea. No regaña.
Mira con respeto. Paga con gratitud.
Y cuando se topa con la anciana que ya no vende como antes, se sienta a su
lado…
y le escucha el cansancio.
Cristo no trae bolsa ecológica ni discurso sobre comercio
justo.
Trae una presencia que hace espacio, que devuelve valor a lo cotidiano.
Porque donde el mundo ve economía informal, Él ve altar improvisado.
Y mientras el bullicio sigue, y todos van de prisa,
Cristo se detiene, parte un plátano con un niño,
y sigue caminando… como quien reconoce que el Reino también se huele entre
cilantro y tortillas calientes.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario