🌆 Cristo en la Ciudad:
La alegría del servicio y el rostro de la entrega
📍Salón
sin lujos. Sillas plegables. Altar sencillo. Flores vivas. Sonrisas más vivas
aún.
Hay días en que el Reino de Dios se deja ver sin necesidad
de milagros espectaculares.
Basta una sonrisa franca detrás de un hábito.
Basta un sacerdote en silla de ruedas que sigue bendiciendo con los ojos.
Basta una mujer de vestido blanco que canta con la voz y con la vida.
Ese día fue uno de esos.
Donde el cansancio se volvió ofrenda,
y los años se transformaron en testimonio.
🕊️ Porque servir no es
una carga, es una elección.
Y cuando el servicio nace del amor, tiene un brillo especial:
No cansa… renueva.
No empobrece… enriquece.
No aísla… reúne.
Vimos a los que han dado la vida entera por los demás… y
siguen dando.
A los que no esperan micrófonos, solo buscan oídos y corazones.
A las que no levantan pancartas, pero sostienen el mundo con su oración.
✨ Y entendimos que la verdadera
alegría no se compra ni se improvisa:
Se cultiva día a día, en lo pequeño,
en lo que nadie aplaude,
en lo que solo Dios ve.
📖 “No se alegren de
que los espíritus se les sometan, alégrense de que sus nombres están escritos
en el cielo.”
(Lucas 10, 20)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario