Cristo en la Ciudad

Cristo en la Ciudad
El Evangelio en lo cotidiano. La fe con pies en la calle.

 



Jueves: El Cristo que lava pies, no manos

Mientras otros planeaban traiciones,

Cristo se quitó el manto.

Se arrodilló.

Y lavó los pies de quienes lo iban a negar, a abandonar... incluso a traicionar.

 

Hoy, el Cristo en la Ciudad no está en lo alto,

está abajo.

Donde nadie quiere estar.

 

Lavando pies sucios de quienes caminan entre banquetas rotas,

sirviendo comida en una calle con frío,

levantando a quien duerme junto a una fuga de agua.

Sirviendo, no presumiendo.

 

Nos enseñó que el poder no es altura.

Es servicio.

 

Pero a veces preferimos lavar las manos.

Como Pilato.

El Cristo nos enseña a lavar pies.

Como hermanos.

 

No es glamoroso. No da me gusta.

Pero cambia el mundo.

Uno por uno.

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