✊ Miércoles: El Cristo
traicionado con un beso... y con cada indiferencia
No todos los besos son amor.
Algunos son estrategia.
Otros, traición.
Judas no lo gritó. No lo empujó. No lo negó en público.
Lo besó.
Y con ese beso, lo vendió.
Hoy, el Cristo de la Ciudad sigue siendo traicionado.
Pero ya no solo con monedas.
Lo vendemos cada vez que nos callamos.
Cada vez que vemos injusticia y decimos "no me
meto".
Cada vez que preferimos quedar bien que hacer el bien.
¿Tú también lo has besado para que no grite?
¿Para que no te confronte?
¿Para que no incomode tu agenda, tu zona de confort, tus
prioridades?
El beso de Judas no fue pasión, fue cálculo.
No fue ternura, fue poder.
Y Jesús lo recibió sabiendo todo...
Pero aún así, no huyó.
Cristo no necesita nuestro afecto decorado.
Necesita nuestra coherencia valiente.
Y si no lo abrazamos con justicia...
entonces sí: ese beso se vuelve traición.
Excelente reflexión
ResponderBorrar