Cristo te espera
No en la cumbre.
No en la meta.
Cristo te espera en la banca donde dudaste,
en la esquina donde pensaste rendirte,
en la puerta que no te atreviste a tocar.
No acelera tu paso.
No exige respuestas.
Solo está…
como quien sabe que el amor no se impone: se ofrece.
no porque seas perfecto,
sino porque eres tú.
Y no hay nadie más por quien Él haría lo mismo

No hay comentarios.:
Publicar un comentario