🌆 Reflexión: Una puerta entreabierta
Hay puertas que se cierran con estruendo, pero hay otras —como esta— que se quedan entreabiertas, esperando. En medio del ruido de la ciudad, donde tantos sienten que ya no hay camino de regreso, esta imagen nos recuerda que La misericordia no tiene cerrojo, y que el corazón de Dios no se clausura por abandono.
El umbral representa esa frontera invisible entre el "ya no" y el "todavía sí". No todas las oportunidades se agotan. No todos los errores son irreversibles. Aún hay un espacio, aún hay una luz, aún hay un susurro que dice: "Aquí aún puedes entrar. Aún puedes volver".
Tal vez lo más cristiano que podamos hacer hoy sea dejar puertas abiertas para otros. Y si es necesario, sostenerlas con nuestro propio cuerpo hasta que alguien más se atreva a cruzarlas.
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