“Confiar y Construir: Caminos de fe en la ciudad”
Episodio 6: Fe que se mueve: orar con los pies
La oración también se pone de pie
Reflexión:
Muchas veces pensamos en la fe como algo que se vive de
rodillas, en silencio y dentro de una iglesia.
Pero hay una fe que camina. Que carga mochilas. Que cruza calles.
Una fe que se mueve.
No basta con pedir que el mundo cambie.
Hay que levantarse y ser parte del cambio.
Hay oraciones que no se rezan con palabras…
sino con pasos. Con actos. Con la vida.
Orar con los pies es visitar al enfermo, acompañar al que
está solo, dar consuelo donde hay dolor.
Es ponerse en camino aunque no esté todo claro,
sabiendo que Dios se revela en el andar, no solo en la meta.
Los discípulos de Emaús no reconocieron a Jesús mientras
hablaban de Él.
Lo reconocieron cuando caminaron con Él.
Así también nosotros: a veces la fe se enciende no en el recogimiento, sino en
el servicio, en la entrega, en la acción.
“¿De qué le sirve a uno decir que tiene fe, si no tiene
obras?” (Santiago 2,14)
No se trata de hacer cosas por activismo, ni de correr sin
sentido.
Se trata de comprender que la fe verdadera siempre empuja hacia el otro.
Que quien cree de verdad, camina. Ayuda. Se compromete.
Hay días para orar de rodillas.
Y hay días para orar caminando.
Ambas son necesarias. Ambas son sagradas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario