Esperando el “ADVIENTO
Días que se encienden despacio
Historia 4 - “Lo que se acomoda en silencio”
Faltan 7 días
Hay movimientos que no se escuchan.
Pequeños reajustes internos que suceden mientras uno trabaja, camina o simplemente respira sin darse cuenta.
Hoy sentí uno de esos cambios mínimos, casi imperceptibles:
algo en mí se acomodó.
No fue una gran revelación ni un destello de claridad.
No hubo epifanía ni giro dramático.
Fue apenas una pieza interna que, tras meses de desorden,
por fin encontró su lugar.
El corazón hace eso a veces:
se ajusta a ritmos nuevos,
suelta tensiones antiguas,
ordena lo que parecía imposible de ordenar.
Y todo ocurre en silencio.
Pensé entonces en cuántas cosas de este año se resolvieron así, sin anuncios ni fanfarrias:
Una conversación que calmó más de lo que esperaba.
Una disculpa que llegó tarde, pero alivió.
Una decisión que no sabía que ya había tomado.
Un miedo que, discretamente, dejó de gobernarme.
A veces el alma trabaja mejor
cuando no la vigilamos.
Hoy agradecí ese movimiento silencioso.
Pequeño, sí;
pero suficiente para recordarme que no todo depende de mi fuerza,
ni de mi voluntad,
ni de mi precisión.
Hay cosas que simplemente se acomodan
cuando uno permite que sucedan.
Faltan siete días.
Y cada día, sin ruido, deja un poco más de espacio para la reflexión,
para la espera,
y para la luz que trae el Adviento.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario