Viernes · Ventana | Cristo mira sin prisa
La ciudad seguía.
Luces, ruido, planes ajenos.
Cristo miró por la ventana.
No resolvió todo.
Pero dejó de exigirse.
El cansancio bajó un poco.
Cierre:
¿Qué te sigues exigiendo incluso cuando ya no puedes más?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario