🕊 Cristo en la
Ciudad: Cuando la sed no se apaga con refresco ni likes
📍Avenida ruidosa.
Pantallas encendidas. Jóvenes cruzando sin levantar la vista.
En la ciudad, todo parece urgente…
pero pocas cosas son verdaderamente importantes.
La prisa nos educa a correr, pero no a encontrarnos.
Nos enseña a llenar el día, pero no a colmar el alma.
Y entonces aparece Cristo.
No con pancartas ni notificaciones.
Sino como en Emaús:
Caminando a nuestro lado, cuando pensábamos que todo había terminado.
Explicándonos, con paciencia, lo que arde dentro.
Partiendo el pan en medio del ruido.
Abriéndonos los ojos… justo cuando ya pensábamos cerrarlos.
🔸 Porque el corazón joven
no está roto: está despierto.
🔸
Porque la sed de verdad no se sacia con entretenimiento.
🔸
Porque el alma no necesita filtros, sino sentido.
Cristo no exige perfección. Solo sinceridad.
Que abras la puerta aunque no hayas barrido.
Que lo dejes entrar, aunque no tengas respuestas.
Que le digas: “quédate”, aunque no sepas orar.
En esta ciudad que a veces olvida y otras veces finge,
Él sigue tocando a la puerta…
No para acusarte, sino para cenar contigo.
📖 “¿No ardía nuestro
corazón mientras nos hablaba en el camino…?”
(Lc 24,32)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario